El manejo del agua de Nuevo León volvió al centro del debate tras una caída abrupta en el nivel de la Presa El Cuchillo. En solo un día, el principal embalse del estado pasó de 81 a 69 por ciento de llenado por desfogues federales, mientras persisten dudas sobre el destino del recurso, el impacto de este desfogue ante las sequías del estado y la responsabilidad del gobierno estatal.

Agua De Nuevo León Registra Caída Rápida En Presa Estratégica
El nivel de la Presa El Cuchillo presentó una disminución significativa en cuestión de horas. De acuerdo con datos oficiales, el embalse pasó de 913 millones de metros cúbicos a 778 millones tras el inicio de los desfogues.
Esta reducción representa una pérdida de 135 millones de metros cúbicos. El volumen equivale a más de tres meses de consumo de toda la zona metropolitana. También supera varias veces la capacidad máxima de otras presas locales.
La caída ocurrió pese a que el embalse se mantenía como la principal reserva de agua potable para la ciudad. El hecho generó preocupación inmediata por el impacto a mediano plazo en el abasto.
Agua De Nuevo León Y El Impacto De Los Desfogues Recientes
Los desfogues fueron ejecutados por la Comisión Nacional del Agua sin una explicación pública detallada. La dependencia federal confirmó los volúmenes extraídos, pero evitó precisar el destino final del recurso.
Fuentes agrícolas de Tamaulipas señalaron que parte del agua será enviada a Texas como parte del adeudo hídrico de México con Estados Unidos. La cifra estimada alcanza los 150 millones de metros cúbicos.
Aunque las autoridades estatales guardaron silencio, el impacto ya es visible. La disminución del nivel se reflejó de inmediato en los reportes oficiales. El contraste entre la magnitud del desfogue y la falta de información alimentó la incertidumbre.
El Cuchillo Pierde Volumen Equivalente A Varias Presas
Los 135 millones de metros cúbicos liberados equivalen a 3.5 veces la capacidad máxima de la Presa La Boca. También representan un volumen superior a tres meses del consumo total de la ciudad.
Este dato dimensiona la magnitud del retiro. No se trata de una reducción menor. Es una extracción que modifica de forma sustancial la reserva disponible.
La comparación cobra mayor relevancia en un estado que ha enfrentado crisis hídricas recientes. La memoria de la sequía sigue presente en la percepción ciudadana.
La Agua De Nuevo León De El Cuchillo Ya Había Sufrido Desfogues En 2025
El episodio reciente no es un hecho aislado. Durante 2025, los desfogues a El Cuchillo sumaron 410 millones de metros cúbicos. Esa cantidad equivale a cerca de 10 meses de consumo de toda la zona metropolitana.
El cálculo se basa en un abasto promedio de 16 mil litros por segundo. Ese volumen es el que requiere la ciudad para cubrir sus necesidades diarias.
En enero y abril del año pasado se extrajeron 260 millones de metros cúbicos. En el mes actual se añadieron otros 150 millones. El acumulado superó incluso el almacenamiento conjunto de las presas antes de la tormenta “Alberto”.
Contexto De Sequía Reciente
Hasta junio de 2024, tras una sequía prolongada, las presas El Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca almacenaban solo 381.5 millones de metros cúbicos. Esa cifra representaba apenas el 26 por ciento de su capacidad conjunta.
Fue la tormenta “Alberto” la que permitió una recuperación temporal. Las lluvias recargaron los embalses y ofrecieron un respiro a la crisis.
Sin embargo, los desfogues posteriores redujeron de forma acelerada esa reserva. El beneficio de la recarga comenzó a diluirse en pocos meses.
Presiones Por Deuda Hídrica Internacional
El desfogue más reciente ocurrió después de que el gobierno federal informara, el 12 de diciembre, que entregará 249 millones de metros cúbicos a Texas. El periodo de entrega comprende del 15 de diciembre de 2025 al 31 de enero de 2026.
La decisión respondió a presiones internacionales para saldar el adeudo hídrico. No obstante, hasta ahora no se ha detallado de forma oficial de dónde se obtendrá todo el volumen comprometido.
Los 150 millones extraídos recientemente a El Cuchillo forman parte de ese paquete. La falta de claridad mantiene abiertas las preguntas sobre el impacto local.
Agua De Nuevo León Y El Papel Del Gobierno Estatal
El manejo del agua de Nuevo León también puso bajo escrutinio al gobierno estatal. El gobernador Samuel García había prometido que el abasto no se vería afectado.
Sin embargo, la magnitud de los desfogues contradijo ese discurso. La reducción abrupta del nivel del embalse expuso una diferencia entre la promesa pública y la realidad operativa.
La ausencia de posicionamientos claros por parte del estado incrementó la percepción de descontrol. La ciudadanía enfrenta ahora menos agua disponible y más incertidumbre.
Entre Silencio Oficial Y Desconfianza Social
La falta de información oficial detallada profundizó la desconfianza. No se explicaron medidas de compensación ni estrategias para mitigar el impacto.
El silencio institucional contrasta con la dimensión de los números ya que más de 400 millones de metros cúbicos se han liberado en un solo año.
En un contexto de vulnerabilidad hídrica, cada decisión pesa más. La gestión del recurso se convirtió en un tema central de discusión pública.
Agua De Nuevo León Y Un Escenario De Riesgo Futuro
La reducción en El Cuchillo deja al estado con un margen menor de maniobra. Si las lluvias no se presentan como se espera, el riesgo de nuevas restricciones aumenta.
Además, el antecedente de desfogues constantes genera inquietud sobre futuras decisiones. La planificación a largo plazo luce frágil.
El agua de Nuevo León vuelve así a una posición vulnerable. El reto será garantizar el abasto sin repetir escenarios de crisis que ya se vivieron.
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