La indignación y el descontento social contra el gobierno de Movimiento Ciudadano ha alcanzado su punto máximo en la entidad. Mientras los regiomontanos y miles de turistas eran “derretidos” por una temperatura histórica que alcanzó los 46 grados centígrados, la infraestructura eléctrica colapsó. Una explosión de CFE dejó sin luz a Nuevo León, sumiendo a la Zona Metropolitana de Monterrey en el caos.
En medio de la emergencia por la falta de energía en Nuevo León, las miradas se tornaron hacia el plano político, detonando un cuestionamiento generalizado en redes sociales y calles: ¿Dónde están Samuel García y Mariana Rodríguez?
La respuesta no tardó en viralizarse, encendiendo la furia de los ciudadanos: el gobernador y la titular de la oficina AMAR a Nuevo León se encontraban lejos de la crisis, documentando su asistencia a la fiesta futbolística en territorio jalisciense para presenciar el partido de la Selección Mexicana, evidenciando una desconexión total con la realidad que se vivía en su propio estado.
El origen del caos: Quema industrial y apagón masivo
El colapso del sistema eléctrico se originó por la tarde, combinando las altas demandas de consumo con un grave siniestro. Se reportó una quema crítica en una zona industrial de Escobedo afectando el cableado de CFE. El fuego alcanzó líneas de alta tensión, provocando un cortocircuito masivo que desencadenó una suspensión masiva del flujo de corriente en el área urbana.
Las consecuencias fueron inmediatas, reportándose severos apagones en el centro y en San Nicolás, así como cortes prolongados en los municipios de Apodaca, Guadalupe y Escobedo.
Sin energía eléctrica, los hogares se convirtieron en auténticos hornos. Miles de ciudadanos se quedaron sin la posibilidad de encender sistemas de aire acondicionado o ventiladores en el día más caluroso de lo que va del año, una situación que puso en riesgo extremo a niños y adultos mayores.
Principales zonas sin electricidad en Nuevo León:
- San Nicolás de los Garza: Sectores habitacionales y comerciales reportaron apagones totales por más de seis horas.
- Centro de Monterrey: Negocios locales tuvieron que cerrar sus puertas y los semáforos de las principales avenidas quedaron fuera de servicio, colapsando el tráfico.
- Escobedo: El área aledaña a la zona industrial sufrió cortes preventivos y daños directos en la red de distribución.
El contraste: Fiesta en Jalisco vs. Insolación en Monterrey
Mientras la metrópoli colapsaba, el comportamiento y vida pública del mandatario estatal y su cónyuge volvió a ser el centro de la polémica. Samuel y Mariana en el partido del TRI compartieron historias en sus plataformas digitales, mostrando un ambiente de celebración en Jalisco que contrastaba drásticamente con los reportes de Protección Civil y los hospitales locales en Monterrey.
Esta ausencia ocurre en el marco de una alerta ambiental por registros térmicos históricos en Nuevo León. Según datos de la Conagua, el termómetro oficial llegó a los 43 grados, pero las estaciones de monitoreo urbanas y los termómetros ambientales marcaron hasta 46 grados a la sombra.
Pese a la magnitud del riesgo, el Gobierno del Estado no emitió alertas oportunas ni activó los tradicionales operativos de hidratación y auxilio de Protección Civil, corporación que por la mañana minimizó la situación al pronosticar apenas 39 grados.
Crisis en el Fan Fest de Fundidora
Las consecuencias de la inacción estatal y la falta de previsión se vivieron con crudeza en el Fan Fest organizado por el propio Gobierno en el Parque Fundidora. Convocados para disfrutar de la fiebre del Mundial, miles de asistentes sufrieron los estragos del clima extremo. El espacio delimitado careció de la infraestructura necesaria:
- Se reportaron al menos 30 casos de insolación y golpes de calor atendidos de emergencia.
- Los bebederos instalados resultaron insuficientes y, para colmo, varios de ellos se quedaron sin servicio durante las horas pico de calor.
- La única medida preventiva del Estado consistió en colocar anuncios en las pantallas gigantes con la leyenda “¡mantente hidratado!”, mientras la infraestructura fallaba.
La combinación de una administración ausente por parte de Samuel García, la falta de respuesta ante una evidente crisis climática y el colapso de los servicios básicos por la falta de energía en Nuevo León han dejado una profunda herida en la ciudadanía, que hoy exige cuentas claras tanto a la Comisión Federal de Electricidad como al Ejecutivo estatal.
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